Temperaturas extremas y avalancha de cambio climático: es urgente decir CHAU a los combustibles fósiles

Junio 2022. Incendios forestales en Brandenburg, Alemania. © Gordon Welters / Greenpeace

La ola de calor que comenzó la semana pasada y que todavía continua en varios países de Europa, Asia y Norteamérica está rompiendo récords de temperaturas, causando el fallecimiento de personas y numerosas especies, los peores incendios forestales, sequías extremas y mucha preocupación.

Activistas de Greenpeace “mueren de calor” junto a un termómetro de 2.5 metrosen Sham Shui Po, Hong Kong
© Patrick Cho / Greenpeace

El planeta está prendido fuego y sólo empeorará si no dejamos de quemar combustibles fósiles. Pero las campañas de greenwashing tratarán de convencernos de lo contrario. La industria de los combustibles fósiles ya no puede ignorar el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo, como las olas de calor, las inundaciones y las sequías.

Enero 2022- Marcha #Atlanticazo en Buenos Aires © Lucía Prieto / Greenpeace

La exploración de hidrocarburos en el Mar Argentino está avanzando. A pesar del constante rechazo de la población, el estado y las empresas pretenden avanzar con el desarrollo de la industria offshore de hidrocarburos que es sumamente incompatible con la realidad ambiental que le toca vivir a la Argentina.

Esta actividad genera emisiones fugitivas de metano durante la explotación y emisiones de dióxido de carbono, óxidos nitrosos y otros durante la combustión de los hidrocarburos producidos. Estos Gases de Efecto Invernadero afectarán al clima, contribuirían al cambio climático y lo profundizarán. 

Debemos tener en cuenta que en su último reporte, el IPCC concluyó que no debe haber inversiones en combustibles fósiles en ningún lugar, y la eliminación gradual de la infraestructura existente debe alinearse con el objetivo de 1,5 ° C. 

2019- Activistas de Greenpeace despliegan un cartel de 50 metros de largo con el símbolo de un termómetro marcando los 1,5 grados 2019 en una protesta en una planta de carbón en Alemania © Greenpeace.

En un contexto de emergencia climática, no se deberían abrir nuevas fronteras de explotación, si no que se debería reducir drásticamente nuestra dependencia de los combustibles fósiles y hacer la transición a energías limpias.