La moda no es algo superficial porque sus efectos son muy profundos. Lo que eliges para vestirte tiene consecuencias sobre tu salud, sobre la vida de otras personas y sobre el planeta.

En solo cinco años se ha duplicado la producción mundial de prendas, de 50.000 a 100.000 millones. Y el uso se ha reducido a la mitad, por lo tanto, cada vez compramos y tiramos con más frecuencia. Según Greenpeace, cada español genera una media de 14 kg de basura textil al año.

Los problemas ambientales y de salud de la moda

Este consumismo desaforado es posible porque la ropa es barata. Puede ser de fibra sintética, como el poliéster, o natural, como el algodón, pero las dos se relacionan con una serie de problemas:

  • Microplásticos. Al lavar una prenda de poliéster se desprenden microplásticos que acaban en el mar, se los comen los peces y acaban en el plato de las personas. Se estima que cada semana nos comemos una cantidad de plástico equivalente a una tarjeta de crédito, según un estudio de la Universidad de Newcastle (Australia).
  • Pesticidas y disruptores endocrinos. Si tu elección es una fibra natural como el algodón, has de saber que su cultivo es el que más pesticidas tóxicos consume en el mundo. A dosis bajas, los pesticidas se relacionan con alteraciones endocrinas, neurológicas y metabólicas, infertilidad y cáncer. Pero las prendas no son solo de poliéster o algodón, incorporan además tintes y una infinidad de aditivos. Muchos de estos aditivos son también disruptores endocrinos.
  • Condiciones de trabajo indignas. A los efectos sobre la salud , se suma la explotación laboral. Las fábricas emplean a millones de personas con sueldos miserables: una trabajadora en Camboya cobra 1 euro por hora.

Crece el interés por la moda ética

Puedes comprar sin pensar en todo lo que esconde cada bonita prenda o puedes buscar moda ética y sostenible, que se confecciona con fibras naturales ecológicas o recicladas, tintes inocuos, el mínimo consumo de agua posible y con condiciones dignas de trabajo.

Por fortuna, abundan las iniciativas a todos los niveles, tanto pequeños fabricantes y diseñadores independientes como grandes marcas que empiezan a ver por dónde va el futuro.

Encuentros en Barcelona y Berlín

En el V Foro de Moda Sostenible Fashion For Future, celebrado el pasado mes de junio en Barcelona, se debatió sobre cómo la moda puede contribuir a los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU para el año 2030.

Simultáneamente, en Berlín se celebraba Neonyt, un salón dedicado a la moda sostenible donde 170 marcas de 20 países se presentaron como un ejemplo. En las charlas hubo optimismo y varios importantes representantes de la moda convencional se comprometieron a ir por el camino de la sostenibilidad.

En el evento, la ONU presentó su campaña Moda Consciente y el gobierno alemán anunció la implementación del Grüner Knopf (Botón Verde), que podrá exhibirse en las tiendas alemanas que vendan moda sostenible y ética.

Lavado de imagen de grandes marcas de la moda

Hay buenas noticias pero existe el riesgo de que la etiqueta «sostenible» sirva para lavar la imagen de grandes empresas. Adidas, Zara, H&M y C&A venden prendas de poliéster reciclado o algunas camisetas de algodón ecológico… junto a miles de prendas convencionales.

La Unión de Investigadores Comprometidos con la Moda ha criticado que eventos como la Cumbre de la Moda de Copenhague hablen de un deseable «crecimiento sostenible» para la moda porque es una contradicción, ya que la sostenibilidad exige una reducción de la producción y del consumo, así como un cambio radical en el marco legal y económico.

Ethical time: encuentra tu moda sostenible

El gran reto de la moda sostenible es que el público la conozca. Para facilitar el acceso a la ropa ecológica y ética, Ignasi Eiriz ha puesto en marcha la web Ethical Time, donde se puede encontrar moda ecológica y ética.

Eiriz explica que las grandes empresas quieren apoderarse del concepto «sostenible», por lo que resulta necesaria una herramienta que una a «todas las personas que están haciendo bien las cosas».

En el momento de escribir este artículo, en Ethical Time ya se podían adquirir prendas de más de 200 marcas. Además ofrece un localizador de tiendas físicas para quienes prefieran ver, tocar y probarse las prendas.