La película Aguas Oscuras (Dark Waters, 2019) pasó hace unos meses por los cines españoles sin hacer ningún ruido, aunque recoge un caso real de crisis ambiental y sanitaria, está de plena actualidad y es un ejemplo claro de cómo nos pueden contaminar si las autoridades no cumplen con su deber de protección, la industria engaña y no se practica el principio de precaución.

Dirigida por Todd Haynes e interpretada por actores como Mark Ruffalo, Tim Robbins y Anne Hathaway, la película podría ser de obligado visionado para cualquier persona interesada en una alimentación sana, en los materiales de cocina, en la salud en general y en el mundo que le rodea.

La historia real de un tóxico cotidiano y su repercusión en nuestra salud y el medio ambiente

Aguas oscuras, basada en hechos reales y muy recientes, aborda una gran variedad de temas. Desde los vertidos tóxicos y la peligrosidad de algunos productos químicos hasta la ocultación de datos por parte de algunos fabricantes y su afán de lucro por encima de las personas y la naturaleza, pasando por la negligencia -o corrupción- de la Agencia de Protección Ambiental, veterinarios y algunos científicos.

La cinta también nos recuerda la fragilidad del medio natural y de la flora y la fauna, y, especialmente, las consecuencias en la salud humana de esas sustancias tóxicas, desde las que se producen durante la gestación hasta las de la exposición continuada a tóxicos ambientales.

No se trata de una película épica con la clásica historia de abogado con conciencia que batalla contra gran corporación sin escrúpulos, sino que es mucho más.

En la historia conocemos a granjeros humildes que se percatan claramente de que algo envenena a su ganado y a su familia, aunque todos los nieguen. Conocemos a una sociedad civil y trabajadores que no quieren elegir entre trabajo o salud cuando es la propia empresa contaminante la que mantiene la supervivencia de las comunidades (el caso de Parkersburg, en Virginia Occidental, EEUU).

También vemos bufetes de abogados con crisis de fe sobre el verdadero sentido de su trabajo, y el trabajo tenaz a lo largo de casi dos décadas del abogado Robert Bilott.

La trama muestra muy claramente el día a día, ingrato y meticuloso, detrás de estas gestas: minuciosidad necesaria, el anteponer la verdad y la justicia sobre el propio beneficio personal, el desgaste humano y familiar que provocan y la perseverancia infinita que pueden llegar a suponer.

¿Qué hay detrás de algunas de nuestras sartenes?

Aunque nos las presentaron como la panacea para la cocina y la solución para tortillas que no se pegan, la irrupción de las sartenes antiadherentes de Teflón en los años 70 fue un hito que escondía un oscuro ingrediente. Era una nueva sustancia impermeabilizante que se había utilizado en los tanques de guerra y algunas empresas, entre ellas DuPont, decidieron introducirla en los hogares.

El ácido perfluorooctanoico, también conocido como PFOA o C8 y protagonista absoluto de esta película, es un producto químico que entró en la cadena trófica estadounidense sin ser evaluado y sin siquiera aparecer en la lista de potenciales contaminantes, porque esa lista debía ser proporcionada por la propia industria.

Aguas Oscuras y el juicio y las investigaciones en que se basa demuestran las letales consecuencias del PFOA inhalado, bebido o consumido.

«En DuPont lo sabían todo», se dice en la cinta recordando las palabras del abogado Robert Bilott. «Sabían que el C8 que se pasaron décadas expulsando al aire libre y metiendo bajo tierra provocaba cáncer. Sabían que sus propios trabajadores estaban enfermando de cánceres. Sabían que los consumidores también estaban expuestos y no solo por el teflón. Por pinturas, por tejidos, por impermeables, botas…»

El mayor estudio epidemiológico de la historia

Gracias a la labor de Robert Bilott y su intento de dar respuesta y solución a los animales muertos, los dientes negros en la población, los altísimos índices de muertes por cánceres y malformaciones en bebés, se llevó a cabo el mayor estudio epidemiológico de la historia en EEUU a cargo de un comité científico independiente en el que se analizaron 69.000 muestras de sangre.

Sus resultados fueron irrefutables y relacionaron el PFOA con más de 6 enfermedades, incluidos varios tipos de cánceres.

Y, aunque DuPont intentó escaquearse rompiendo el acuerdo previo y queriendo desgastar y desalentar a los más de tres mil pacientes y al abogado, finalmente la evidencia científica primó y tuvo que firmar una indemnización millonaria. ¡Y esto ha ocurrido hace apenas pocos años!

Moraleja social y ¿dónde cocino mi tortilla?

La película y el doloroso hecho real en sí mismo con tantas vida humanas truncadas, enfermedades crónicas y tragedia medioambiental detrás, da para una larga reflexión sobre todos los actores implicados, desde los veterinarios hasta los organismos públicos.

Asimismo, constata la necesidad de regular estrictamente el uso de componentes sintéticos por parte de la industria, de aplicar el principio de prudencia, de valorar las dosis mínimas cuando la exposición es continuada y de apostar por una vida lo más libre de tóxicos posibles.

Hay vida más allá del Teflón: sartenes sin PFOA

En la actualidad ya existen sartenes antiadherentes libres de PFOA, pero también contamos con sartenes de titanio, cristal acero, hierro o cerámica. Cada una tiene algunos pros y contras en su uso y comodidad, pero si las elegimos priorizando la calidad y 3 requisitos (certificadas sin metales pesados, sin nanotecnología y sin PFOA), podemos cocinar sin riesgos.

Cada vez constatamos más la necesidad de reivindicar un estilo de vida más natural cuidando los alimentos que ingerimos, los materiales de cocina, los cosméticos que usamos, la ropa que vestimos y el entorno en que nos movemos.

Por un futuro de aguas claras y transparentes

Esperamos que la película Aguas Oscuras, el estudio epidemiológico del PFOA, la «multa» a DuPont y el escarnio público por hacer sabido durante décadas de la toxicidad de su compuesto y haberlo no solo ocultado sino vertido y usado impunemente, sirva a la sociedad actual y las próximas generaciones de ejemplo de lo que no debe volver a pasar nunca.

Dónde ver Aguas Oscuras

Puedes ver la película en las plataformas de streaming Filmin y Rakuten.