Bosques y Glaciares en peligro: sumá tu firma para salvar las leyes ambientales!

Los bosques y los glaciares están en peligro. La ley ómnibus enviada al Congreso de la Nación plantea serias modificaciones en las leyes que los protegen.

  • Buscan desmembrar las leyes ambientales más importantes de nuestro
    país.
  • Hace más de una década, más de un millón de personas pidieron por la
    sanción de ambas leyes,
    los hitos ambientales más importantes en la
    historia de Argentina. Ahora, es momento de que la ciudadanía se
    involucre nuevamente para defenderlas.

El proyecto de Ley Ómnibus, recientemente enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso de la Nación, incluye modificaciones a varias leyes ambientales, como las de bosques y glaciares, que se lograron por la fuerte presión de la sociedad. Los cambios propuestos ponen en serio riesgo el futuro de ecosistemas vitales para enfrentar la actual crisis climática y de biodiversidad en la que nos encontramos.

Desde Greenpeace vamos a utilizar todos los medios necesarios para proteger la institucionalidad ambiental argentina, los logros conquistados por miles de argentinos y argentinas para proteger el ambiente, y continuaremos nuestro trabajo para defender a la naturaleza,

Por eso lanzamos una petición en conjunto con organizaciones ambientales, sociales e indigenas para contribuir a detener las modificaciones planteadas en el proyecto de Ley Ómnibus a estas leyes ambientales.  ¡Exigí vos también a los legisladores que no modifiquen las leyes ambientales incluidas en el proyecto de Ley Ómnibus!

Ley de Bosques: ¿Cómo podría afectarla el proyecto de Ley Ómnibus si se aprueba?

Desmontes en Salta, Chaco y Santiago del Estero durante septiembre, octubre y noviembre del 2023.

La sanción, a fines de 2007, de la Ley de Nacional de Bosques (26.331) fue un logro sin precedentes en materia ambiental.

Se elaboró con el objetivo de “promover la conservación mediante el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos y la regulación de la expansión de la frontera agropecuaria y de cualquier otro cambio de uso del suelo; e implementar las medidas necesarias para regular y controlar la disminución de la superficie de bosques nativos existentes, tendiendo a lograr una superficie perdurable en el tiempo”.

Esta ley fue un ejemplo claro de la importancia de la participación de la sociedad civil argentina. En un acontecimiento histórico para Greenpeace, en tan solo un mes y medio, más de un millón y medio de personas le pidieron al congreso que sancione la Ley de Bosques.

Entre sus aspectos fundamentales, la Ley Nacional de Bosques ordena a las jurisdicciones a realizar un Ordenamientode los Bosques Nativos enmarcándolos en una zonificación según tres categorías:

Categoría I (rojo): sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse.
-Categoría II (amarillo): sectores de mediano valor de conservación, que pueden estar degradados pero con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de conservación y que podrán ser sometidos a usos específicos (turismo, investigación, recolección, entre otros).
Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad aunque dentro de los criterios de la ley.

Gracias a la sanción de la Ley de Bosques (2007):

1- La deforestación bajó un 40% comparado a la década anterior.

2- Se prohíbe autorizar desmontes en el 80% de los bosques del país (Categorías rojo y amarillo). Gracias a la normativa, el 80% de los bosques nativos del país están clasificados por leyes provinciales como zonas donde no se puede desmontar.

3- Antes de aprobar un desmonte se deben hacer estudios de impacto ambiental y audiencias públicas (en Categoría verde) y no se permite deforestar en territorios indígenas.

Sin embargo, cabe aclarar que la mitad de los desmontes son ilegales. Las multas no están sirviendo para frenarlos. Ante esto, en 2023, mediante una Consulta Popular el 99% de un total de 260 mil argentinos se manifestó a favor de penalizar desmontes ilegales e incendios.

Las modificaciones propuestas en la Ley Ómnibus permitirán:

1- Que los gobiernos provinciales autoricen desmontes donde hoy está prohibido, y las topadoras podrán arrasar impunemente bosques para producción agropecuaria (soja y ganadería) y desarrollos inmobiliarios. 50 millones de hectáreas aproximadamente estarían en riesgo.

2-Se desfinancia la ley, lo que repercutirá seriamente en los controles al desmonte ilegal y los incendios forestales, y en el fomento de actividades sustentables en los bosques.

3-Se eliminarán mecanismos de acceso a información de comunidades indígenas y campesinas.

Este proyecto, haría legal lo ilegal, blanquearía crímenes ambientales, exterminaría culturas y especies que subsisten en los bosques, agravaría la crisis climática y destruiría la potencial cura de enfermedades, los alimentos, la espiritualidad y belleza que nos brindan los bosques.

La Ley Nacional de Bosques es una herramienta clave fundamental para salvar los bosques. No podemos permitir su destrucción.

Ley de Glaciares; ¿Cómo podría afectar el proyecto de Ley Ómnibus si se aprueba?

La Ley Nacional de Glaciares sancionada por el Congreso en el año 2010 tiene como objetivo la protección de los glaciares y del ambiente periglacial.

Al definir a los glaciares como bienes de carácter público, la ley busca: preservarlos como reservas estratégicas de agua, proteger la biodiversidad, cuidarlos como fuente de información científica y valorarlos también en su potencial turístico.

En junio de 2019 la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró por unanimidad que la Ley de Glaciares como constitucional. El fallo señaló que la responsabilidad en la protección de glaciares es compartida entre Nación y las provincias.

La norma establece la creación de un inventario nacional de glaciares y ambiente periglacial, y estipulaba un plazo de cinco años para su realización. Sin embargo, el inventario fue finalizado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) en 2018.

La Ley de Glaciares sancionada en 2010:

1.Protege los glaciares y las áreas periglaciares y prohíbe el desarrollo
sobre glaciares de industrias extractivistas, como la minería.

2- Se logró con años de campaña, acciones y la presión de miles de personas.

3- De no existir esta ley diversos glaciares habrían sido afectados por al menos 44 proyectos mineros que lograron ser frenados.

Sin embargo, aún está pendiente el cierre definitivo de los proyectos Veladero y Pascua Lama de la empresa canadiense Barrick Gold. En septiembre de 2015 la falta de aplicación de la Ley de Glaciares hizo posible el derrame de más de 1 millón de litros de solución cianurada que contaminó cinco ríos de San Juan, el peor desastre ambiental provocado por una minera (Barrick Gold) en nuestro país.

El proyecto Ley Ómnibus cambiaría:

1- Modificaría los artículos 1 y 2 de la ley para la preservación de los glaciares y del ambiente periglacial.-Se realizaría una modificación en la ley a fin de habilitar la actividad económica en la zona periglaciar, es decir, el entorno que se encuentra alrededor del glaciar y que permite que éste exista.

3- Eliminaría la prohibición de la actual protección que prohíbe la actividad minera y petrolera en zonas periglaciares.

Este proyecto de ley ómnibus no garantiza la protección de un ambiente complejo, que es resguardo de agua dulce y al que ya el calentamiento global puso en jaque.

Muchos creen que para poder tener un desarrollo se debe explotar y terminar con nuestro planeta, pero eso es lo que las industrias quieren hacernos creer.

Esta regresión de derechos ambientales conquistados es completamente inadmisible. Las normas que pretenden modificarse fueron el resultado de largos debates democráticos y no deben cambiarse en beneficio de sectores corporativos, lo que provocará la destrucción impune de bosques y glaciares, entre otros ecosistemas.

La solución no es desmantelar la ley haciendo legal lo que hoy es ilegal, sino promover mayores controles y sanciones en pos de la protección del medio ambiente.

Organizaciones que promueven la iniciativa: Greenpeace Argentina, Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas, Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Colectivo de Acción por la Justicia Ecosocial (CAJE), Unión Autónoma de Comunidades Originarias del Pilcomayo, Red Agroforestal Chaco Argentina (REDAF), Confederación Mapuche de Neuquén, Organización Ecologista Piuke, Fundación Plurales, Sin Azul No Hay Verde, Proyecto Quimilero, Banco de Bosques, Ambient.Arg, Isla Verde, Fundeps, Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (EMIPA), Consciente Colectivo, Circuito Verde, Centro Cultural Tewok, Cebil Fundación Cultural, ASOCIANA, Asociación Amigos de la Patagonia, Alianza por el Clima y Ahora Qué?, entre otras. 

Greenpeace Argentina