Agua, malta, lúpulo y levadura son los ingredientes esenciales para la preparación de la cerveza, bebida fermentada con orígenes muy antiguas. Considerada por algunas culturas un alimento nutritivo básico cuanto el pan, su consumo tiene sin duda una fuerte componente social.

En las últimas décadas la aparición en el mercado de varias elaboraciones artesanas ha hecho que aumentase el número de paladares expertos con cada vez más curiosidad para la experimentación de nuevos gustos, llevando consigo la creación de varias microcervecerias artesanas también en España.

Cada maestro cervecero, así como los mejores chefs, tiene sus propias recetas y experimenta para encontrar mezclas únicas y obtener el gusto, el aroma, la textura y el color buscado.

En el proceso de preparación, que por lo general sigue las fases de maceración de la malta, cocción del mosto, fermentación y embotellado, la elección de los ingredientes es uno de los pasos más delicados. Según el tipo de cebada, lúpulo, agua y levadura, aunque siguiendo exactamente el mismo proceso se pueden obtener cervezas muy distintas.

La cerveza elaborada de forma artesana está conquistando espacio en un mercado donde el consumidor se hace cada vez más exigente en cuanto a calidad, variedad y propiedades.

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¿Cerveza artesana o industrial?

La preparación artesana se diferencia de la industrial en varios aspectos, como por ejemplo una filtración manual en cambio de la química, y una segunda fermentación que se realiza cuando la cerveza ya está en botella, evitando inyecciones artificiales de gas.

Principalmente esta parte del proceso de elaboración hace evidente la diversdad entre una cerveza industrial y una artesana: las levaduras utilizadas en las preparaciones artesanas hacen que el proceso de fermentación continúe en la botella, sin necesidad de añadir gas carbónico. Gracias a esta característica a las artesanas se atribuye también el nombre de cervezas vivas.

Además, uno de los elementos fundamentales que diferencian el proceso a gran escala de la microproducción es constituido por la selección de la materia prima. Así como en otros sectores de la elaboración alimenticia, la calidad de los ingredientes es entre los factores que juegan un papel fundamental en la realización de un producto de excelencia.

Los beneficios de una cerveza artesana y orgánica.

Las cervezas artesanaless, preparadas con ingredientes naturales, libres de pesticidas y contaminantes, tienen también propiedades beneficiosas para el organismo si tomadas con moderación y en condiciones de buena salud.(image)

De la procedencia de la cebada y de los demás cereales, su textura, color y homogeneidad proceden importantes características organolépticas y nutritivas de la cerveza:

  • Es fuente de vitaminas del grupo A, B (incluido ácido fólico), D y E
  • Contiene polifenoles y flavonoides, que proporcionan efectos antioxidantes celulares
  • El lúpulo (Humulus lupulus L.), del que se utilizan las inflorescencias femeninas es fuente de principios amargos, flavonoides y aceites esenciales con propiedades tranquilizantes, sedantes y digestivas

Para disfrutar de una buena cerveza y aprovechar todos sus elementos nutritivos:

  • Utilizar copas y no vasos de tubo (el formato de la copa permite que la bebida respire y se oxigene)
  • Humedecer la copa con agua antes de tirar la cerveza facilita la acción
  • La temperatura debería mantenerse por encima de los 4 grados. Según los expertos, una cerveza es buena cuando resulta agradable incluso tomada a temperatura ambiente

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