Las mujeres no tendrían que estar dando explicaciones por su deseo expreso de no ser madres.
No tendrían que estar justificándose y atendiendo a preguntas, miradas o cuchicheos.
Será que no puede.
Egoísta.

Te pierdes lo mejor de la vida.
Se te va a pasar el arroz.
Como no eres madre tú no sabes.
Las mujeres deberían tener el derecho a no querer procrear y no ser juzgadas como malas mujeres por ello.

Como demasiado ambiciosas.
Es que prefiere el trabajo, el tiempo libre o viajar.
¿Qué hay de malo en preferirse a una?
Como menos mujeres por no ser madres.

Porque la maternidad no puede ser una imposición social.
No es lo que te toca y ya está. No es una obligación.
Por eso se puede elegir no ser madre.
Y no sentir que eres una mujer incompleta.

Para ser una mujer completa lo único que te hace falta es ser libre para poder elegir sobre tu cuerpo y tu futuro.
Para interrumpir un embarazo si así lo deseas.
Para ligarte las trompas si así lo quieres y que no te traten como una niña que no sabe lo que quiere.
Ya te arrepentirás.

Como si la maternidad fuera un fin para todas las mujeres.
La maternidad es una cosa más de todas las que te ofrece la existencia.
Y ninguna mujer vale menos.
Por no querer tener descendencia.