Investigadores médicos de la Universidad de Surrey han identificado una correlación entre los niveles dietéticos de selenio en el cuerpo y las tasas de recuperación o mortalidad de las personas con la enfermedad COVID-19 en China.

El selenio podría mejorar la evolución del coronavirus

El selenio es un mineral esencial que debemos obtener a través de fuentes alimentarias adecuadas. En estudios anteriores ya se había hallado que el estado del selenio podía influir sobre la evolución de evolución de enfermedades víricas en animales y en personas.

En pacientes con el virus de la inmunodeficiencia humana, por ejemplo, se ha demostrado que el nivel de selenio es un factor importante en la progresión de la enfermedad y en el riesgo de muerte. Por lo general los estudios indican que la deficiencia de selenio puede conducir a que las infecciones virales progresen de manera más agresiva y mortal.

En China se encuentran curiosamente poblaciones con consumo alto y bajo de selenio, debido a las diferentes cualidades del terreno, lo que ha permitido establecer comparaciones. A la doctora Margaret Rayman, profesora de medicina nutricional en la Universidad de Surrey, se le ocurrió comprobar si la incidencia y evolución del COVID-19 podría estar relacionada con el cinturón de deficiencia de selenio que se extiende desde el noreste hasta el suroeste del país.

Tras un análisis detallado de los datos de provincias y municipios con más de 200 casos y ciudades con más de 40 casos, los investigadores descubrieron que en áreas con altos niveles de selenio los pacientes infectados tenían más probabilidades de recuperarse del coronavirus SARS-CoV-2.

Recuperaciones y mortalidad

Por ejemplo, en la ciudad de Enshi, en la provincia de Hubei, que tiene la mayor ingesta de selenio en China, la tasa de recuperación fue casi tres veces mayor que el promedio de todas las demás ciudades en la provincia de Hubei.

Sin embargo, en la provincia de Heilongjiang, donde la ingesta de selenio se encuentra entre las más bajas del mundo, la tasa de mortalidad por COVID-19 fue casi cinco veces más alta que el promedio de todas las otras provincias fuera de Hubei.

En 17 ciudadades los investigadores pudieron determinar, incluso, que la tasa de recuperación de COVID-19 se asociaba significativamente con el estado del selenio, medido por la cantidad de mineral en el cabello.

La doctora Kate Bennett, que ha participado en el estudio, cree que existe un vínculo entre el selenio y la tasa de curación de COVID-19, pero advierte de que no hay que sacar conclusiones precipitadas pues no se han podido estudiar variables individuales como la edad y las enfermedades subyacentes de cada paciente.

Alimentos ricos en selenio

El selenio es un nutriente y por tanto su consumo es seguro en las dosis apropiadas. Lo recomendable es obtener la dosis apropiada a través de los alimentos. Solo en caso de que se haya determinado una deficiencia es aconsejable el consumo de un suplmento bajo control sanitario.

Las personas enfermas deben consultar con el médico antes de tomar un suplemento porque puede interactuar con algunos medicamentos, como estatinas, corticosteroides, niacina, píldoras anticonceptivas, quimioterapia, etc. Las personas con cáncer de piel, por ejemplo, no deben tomar este tipo de suplementos.

Los alimentos vegetales que aportan más selenio son las nueces de Brasil (son tan ricas en este mineral que no se debe consumir más de una al día), el arroz integral, la avena, las semillas de girasol, los anacardos, las legumbres y las setas.

La dosis diaria recomendada por la Unión Europea es 55 mcg al día, aunque algunos países aconsejan 75 mcg. En caso de deficiencia, los médicos suelen aconsejar un suplemento de 200-300 mcg.

Referencia:

Margaret P Rayman et al. Association between regional selenium status and reported outcome of COVID-19 cases in China.American Journal of Clinical Nutrition.