Hoy tengo el placer de presentarte una redactora invitada, Edith Gomez. Nos hablará del ajo negro, un ingrediente tradicional de la medicina china que poco a poco está conquistando también a los paladares occidentales.

¡Buena lectura!


¿Haz visto antes un ajo negro? Si lo ves por primera vez quizás  pienses que está quemado. Al contrario, este condimento es muy valioso en la cocina asiática y es además muy sabroso.

El ajo negro tiene un sabor suave, algo dulce y con una textura agradable. Aunque en occidente por lo general siempre se consume ajo blanco, el ajo negro es una opción bastante común en Japón o Corea, donde se valora el poder curativo, la acción antioxidante y la virtud como antibiótico de este tipo de ajo.

Cómo se obtiene el ajo negro

Puede parecer raro consumir un alimento negro, pues nuestra mente tiende a asociar este color con cosas en malas condiciones. Pero en este caso, los ajos negros son cocinados bajo un proceso meticuloso que incluye las siguientes variables:

  • Alta humedad controlada a lo largo de un mes
  • Temperatura estable para conseguir la oxidación poco a poco
  • Proceso similar a la uva pasa. El ajo se oxida, pero sigue tierno por dentro. Este proceso hace que se vaya el sabor ácido y se vuelva dulce.

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Aquí están los beneficios más importantes de consumir ajo negro

Doble contenido en antioxidantes

Gracias a su lento proceso de cocción—entre 30 y 45 días—el ajo negro logra duplicar su contenido de antioxidantes y hasta su nivel de vitamina C. Lejos de desarrollar bacterias, el ajo negro sintetiza más vitaminas, más minerales, y más antioxidantes.

Reduce la presión arterial

El ajo negro ha formado parte de la medicina oriental como una forma de combatir la hipertensión. Consumir un ajo después de cada comida—aproximadamente 3 a 5 al día—da resultados. El ajo negro también hace más elásticas a las arterias, reduce el nivel de glucosa en la sangre, y regula los niveles de colesterol.

Reduce el dolor de cabeza

Ya que el ajo negro mejora la circulación, también funciona como un tratamiento natural para las migrañas o dolores de cabeza.

Protege contra la gripe

Por su proceso de cocción y su alto nivel de vitamina C y antioxidante, el ajo negro protege nuestro sistema inmunológico. Además, lo fortalece para luchar mejor contra virus, bacterias, e infecciones.

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Condimento original

El sabor dulce y balsámico del ajo negro es una adición ideal para la cocina oriental. Tanto así que en Corea y Japón es común utilizarlo como ingrediente del chocolate.

En Estados Unidos ya se ha vuelto popular usar el ajo negro en varias recetas tales como el pollo asado con ajo negro (Black Garlic Roast Chicken). En Europa todavía no ha llegado a hacer tanto impacto, pero se puede encontrar en restaurantes asiáticos y cada vez es más común como ingrediente en recetas gourmet y menús saludables.

¿Cómo consumir el ajo negro?

Para conseguir el ajo negro se debe ir a tiendas especializadas o a las secciones exclusivas de los supermercados.

También puedes hacer tu propio ajo negro, solo tienes que envolver una cabeza de ajo en papel de aluminio y hornearlo en un (image) recipiente hermético a una temperatura muy baja. Deja que tu ajo se fermente por 40 días en ese mismo recipiente.

Ten en cuenta que esta cocción casera nunca es lo mismo que el proceso controlado que se lleva a cabo para producir ajos negros. Así que mejor intenta comprar ajos negros ya preparados siempre que sea posible.

Comer ajo te ayuda a eliminar toxinas y bacterias. Aquí te sugiero  cuatro formas de consumir ajo negro:

  • Combínalo con unas tostadas con queso o aceite de oliva. El ajo negro es dulce y no tiene el olor ácido del ajo blanco.
  • Cómelo al desayuno, te dará más energía.
  • Combina con cualquier plato, así que cocínalo con verduras y pollo o cerdo.
  • Para controlar la tensión arterial o el colesterol, consúmelo después de tus comidas.

¿Ya has probado este ingrediente en tus platos? Te espero en los comentarios para compartir tus recetas (image)

La entrada El ajo negro, cómo consumirlo y sus beneficios se publicó primero en Notas Naturales.