Aunque las rodillas y la columna han sido tradicionalmente las zonas del cuerpo más propensas a sufrir lesiones, en la era de la informática se ha hecho especialmente patente la vulnerabilidad de los brazos y las manos.

La combinación del estrés con las demandas físicas que entraña el uso continuado del ordenador (con movimientos repetitivos) da como resultado un gran número de dolencias, desde tensión aguda en el cuello y los hombros hasta el síndrome del túnel carpiano o tendinitis.

Cómo liberar tensión en los hombros

A muchas personas les sorprende que la tensión en el cuello y los hombros pueda provocar dolor en las manos y las muñecas, pero se explica por la conexión de las vías nerviosas y porque cuando los músculos y las articulaciones grandes no son capaces de desempeñar eficazmente su función, los músculos y las articulaciones menores sufren.

Por ejemplo, los músculos del cuello, los hombros y la parte superior de la espalda que están acortados perjudican a los músculos de las muñecas y las manos, que ya están trabajando en el teclado más de lo que la naturaleza previó.

El estrés también afecta al sistema músculo-esquelético. Basta con fijarse en lo que ocurre tras trabajar unas horas frente a una pantalla de ordenador: los hombros se han acercado a las orejas y los músculos de la parte superior de la espalda y del cuello se han ido tensando.

Los estiramientos y la respiración –dos fundamentos del yoga– pueden resultar de mucha ayuda para descargar a toda esta decisiva zona muscular. Es importante equilibrar el tiempo que se pasa frente al ordenador con pausas.

Algunos ejercicios contribuyen a mejorar la postura sentada y aumentan el tono, la flexibilidad y la circulación en la parte superior del cuerpo.

Un estiramiento básico

  1. Sentado cómodamente en el suelo, con las piernas cruzadas, o frente al ordenador, mientras realizas una pausa, entrelaza los dedos de ambas manos sobre la cabeza.
  2. Con las palmas hacia arriba, extiende los brazos un poco hacia atrás y hacia arriba. Siente el estiramiento en los brazos, los hombros y la parte superior de la espalda.
  3. Luego tómate con una mano el codo contrario. Mantente así unos 15 segundos, respirando.
  4. Descansa y repítelo al otro lado.