Hace unos años leí una frase que decía: «hace más por el planeta una persona vegana que va en coche que alguien que come carne y se mueve en bicicleta». En aquel momento no le di importancia, pues mi motivación para ser vegana eran solo los animales.

Con los años, y gracias a la creciente concienciación sobre el medio ambiente, aumentó mi interés por el impacto de nuestra alimentación en el planeta.

El coste ambiental del consumo de productos animales

Muchos estudios han analizado el coste medioambiental del elevado consumo mundial de productos animales, en especial de carne y lácteos. Organizaciones como Greenpeace han informado sobre el terrible impacto de la ganadería en España.

Sin embargo, la información sobre las repercusiones que tendría una dieta vegetariana o vegana en nuestro país era casi inexistente.

Por eso, desde ProVeg decidimos elaborar el informe «Más allá de la carne», un estudio que arroja conclusiones contundentes sobre cómo los españoles y españolas podemos frenar la emergencia climática desde nuestros platos.

impacto dieta vegana

Una dieta transformadora

Según los resultados, el cambio a una alimentación vegana en España podría reducir las emisiones relacionadas con la alimentación un 71 %, la huella hídrica un 36 % y el impacto del uso de la tierra un 62%. Por otro lado, la reducción del consumo de productos animales a la mitad podría disminuir un 36 % las emisiones, un 17% el consumo de agua y un 30% el uso de la tierra.

Además, para guiar a quienes quieren alternativas más sostenibles que la carne, el estudio valora el impacto medioambiental del consumo de todos los tipos de carne (incluida la ecológica), peces, lácteos, crustáceos y moluscos, y ofrece las mejores elecciones. Spoiler: las legumbres son nuestras mayores aliadas.

El estudio concluye que apostar por una alimentación vegana es una de las tres acciones individuales más importantes que podemos hacer para reducir nuestro impacto medioambiental, tan solo por debajo de tener un hijo menos y vivir sin coche.

¿Actúas de forma ecológica?

Con los resultados en la mano, aunque la frase con la que arrancaba queda desfasada, sí resalta la importancia de reducir (dieta reducetariana) o eliminar (dietas vegetariana y vegana) nuestro consumo de productos animales para ser más sostenibles.

Porque comer 100% vegetal tiene un impacto aún más poderoso que reciclar, evitar un viaje transatlántico, elegir un coche más eficiente o consumir energía verde.

Tenemos que aprender a pensar más allá de la carne. A conocer que el consumo de otros tipos de proteína animal, como los lácteos, huevos o peces, también tiene un gran impacto medioambiental.

A descubrir que una alimentación 100 % vegetal es sostenible, variada, saludable y deliciosa. Tenemos que cambiar de manera radical y urgente nuestro paradigma alimentario. Nuestro hogar está en juego.

Para acceder al informe completo visita: proveg.com/es/masalladelacarne