Los medios de transporte que recurren a los combustibles fósiles se encuentran entre los principales contribuyentes a las emisiones de gases que contribuyen al cambio climático. Por eso, si realizas un desplazamiento, calcula cuanto contribuirás al calentamiento y elige la mejor alternativa para reducir tu impacto.

Impacto sobre el cambio climático de cada medio de transporte

  • Avión. Su huella es la más alta, sobre todo la de jets privados y vuelos de corta distancia. Así, un vuelo nacional supone emitir 130-135 kg de CO2 por kmy pasajero, además de 120 g de otros gases de efecto invernadero a gran altitud. En largas distancias la huella por pasajero y km se reduce, aunque no por ello deja de ser grande: 102 g de CO2 y 90 g de otros gases. Un vuelo de clase turista de Londres a Nueva York lanza 0,67 toneladas de CO2 por pasajero.
  • Automóvil. Emite menos CO2 que el avión: 43 g por km y persona, si se ocupan los cuatro asientos. Porque la clave es el número de pasajeros: un viaje de Barcelona a Madrid de una persona sola en coche emite más CO2 por pasajero que un avión lleno por pasajero. El coche eléctrico tiene cero emisiones en el viaje, pero habría que añadir el generado en su fabricación y de las baterías, y el origen de la electricidad que usa.
  • Autobús.22-30g de CO2 por km y pasajero, según el Departamento de Empresa, Energía y Estrategia Industrial de Reino Unido. Aunque depende mucho de cuántos asientos se ocupan y del tipo de motor.
  • Barco. Un ferry emite 18 g de CO2 por km y pasajero, menos que un autobús. Un ferry difícilmente cubrirá la distancia de un vuelo transoceánico, pero es una alternativa en la corta o media distancia. Viajar en crucero, sin embargo, es similar a coger el avión: unos 250 g de CO2 por km y litera (contando los 135 g de Co2 más los otros gases contaminantes del avión).
  • Tren. Aunque las emisiones por persona también dependen del número de ocupantes, respecto al avión gana con diferencia: de media, solo 6 g de CO2 por km y pasajero en un tren Eurostar o AVE frente a los 130 g de un vuelo nacional. En un tren local, 40 g. Un viaje en tren de Barcelona a Madrid supone 17 kg de CO2 por pasajero, frente a los 115 kg por persona del vuelo.

3 herramientas para calcular la huella ecológica de tus viajes

El impacto de un viaje depende depende de factores como la distancia o el número de pasajeros. Para ser más preciso en tus cálculos puedes recurrir herramientas digitales.

  • EcoPassenger.Una de las más útiles y completas, compara las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de trenes, coches y avión si aportas la información del trayecto, la fecha y la hora. Al incluir la hora y día, permite hacer el cálculo preciso del tipo de tren (AVE o convencional). La ventaja de esta calculadora es que al viaje en avión le suma automáticamente las emisiones del transporte suplementario hasta llegar al aeropuerto, lo que la hace más realista y precisa. Además de CO2, informa de otros gases de efecto invernadero, como los óxidos de nitrógeno y los hidrocarburos no metano (hidrocarburos contaminantes del aire excepto el metano); de la emisión de partículas contaminantes tóxicas para la salud humana; y del consumo de recursos energéticos, incluyendo la energía usada para producir la electricidad. Permite agregarla a cualquier sitio web, de forma gratuita, como widget. Una herramienta «diez».
  • OACI.En la web de este organismo de la ONU hallamos una metodología para calcular las emisiones de dióxido de carbono de los viajes aéreos. Está pensada para su uso en programas de compensación de emisiones. No permite comparar con otros transportes, pero es muy precisa para vuelos, ya que permite distinguir entre Economy Class o Premium, que en viajes de larga distancia puede suponer el doble de CO2. Solo informa del dióxido de carbono y el combustible empleado por cada uno de los pasajeros.
  • Cero CO2.Pensada como ayuda para compensar emisiones del consumo eléctrico, calefacción, alimentación o estancias en hotel, muy práctica también para comparar entre aviones y transportes terrestres, diferenciando entre coche de gasolina, diésel, furgoneta, autobús, trenes de alta velocidad-larga distancia y trenes convencionales de media distancia. En castellano.

Si viajas en avión, reduce tu impacto

En ocasiones no queda otra opción que elegir el avión, aunque sea en general el peor medio en relación con el cambio climático. Pero puedes reducir tu impacto y compensarlo con otras medidas positivas.

  • Viaja con poco equipaje. Volar con un peso superior al necesario genera más emisiones de dióxido de carbono (CO2), ya que hay un gasto mayor de combustible. Por eso son más contaminantes las aerolíneas que operan con los depósitos más llenos de lo que requiere el trayecto. Esto es algo que suelen hacer cuando repostan en aeropuertos en los que el combustible es más barato.
  • Busca vuelos directos. Según un informe de la NASA, alrededor del 25% del CO2 emitido por los aviones proviene del aterrizaje y del despegue.
  • Viaja en turista o Economy Class. Para vuelos de larga distancia, la clase business triplica el CO2 y la primera clase lo cuatriplica. Es cuestión de lógica: los asientos son más grandes, así que menos personas viajan con la misma cantidad de combustible.
  • Haz caso de las recomendaciones en vuelo. Las indicaciones sobre cuándo bajar y subir las persianas podrían ayudar a reducir las emisiones. Cuando el lugar de destino es de clima cálido, el personal de vuelo suele pedir que se bajen las persianas de las ventanillas. Esto obedece a que ayuda a enfriar el avión, usando así menos combustible.
  • Elige con cuidado la compañía. Busca una aerolínea que utilice una parte de biocombustibles (si es posible) y, sobre todo, que tenga planes de compensación de emisiones de CO2.
  • Compensa tu vuelo. Por ejemplo, puedes invertir dinero en replantar árboles que absorban el dióxido de carbono que has lanzado a la atmósfera con tu vuelo, puedes invertir también en energías renovables o en programas de conservación forestal.