Reconocer los primeros síntomas de una enfermedad es importante para actuar a tiempo. En el caso de la COVID-19 sobre todo, porque, aunque afecta más gravemente a las personas mayores y enfermas, nadie está libre de sufrir complicaciones.

Inicialmente las autoridades sanitarias explicaron que los síntomas típicos eran dolor de garganta, fiebre, tos seca y cansancio. Luego se sumaron dolores de cabeza y diarreas. Sin embargo hoy sabemos que la enfermedad puede manifestarse también con otros síntomas en la piel, el sistema circulatorio, corazón y cerebro.

Hematomas, trombos y problemas dermatológicos

Los síntomas dermatológicos son los últimos de los que hemos oído hablar. Agunos pacientes desarrollan hematomas, sobre todo en los dedos de los pies y de las manos, sensibilidad exagerada al roce o erupciones cutáneas con picazón.

Estos síntomas parecen darse sobre todo en niños, adolescentes y jóvenes en la fase temprana de la enfermedad. Y a veces no desarrollan ningún otro síntoma, ni siquiera los respiratorios.

Fue el caso, por ejemplo, de un niño de 13 años en Italia, del que informó la asociación internacional de podólogos. Los cambios en la piel de los dedos de los pies inicialmente desconcertaron a los médicos. Sin embargo, establecieron rápidamente una conexión con la infección por coronavirus, también porque otros científicos publicaron observaciones similares.

Y no es un síntoma tan raro. Un estudio italiano llegó a la conclusión de que alrededor de uno de cada cinco pacientes hospitalizados con COVI-19 mostraba cambios en la piel de los dedos de los pies, con lesiones similares a la varicela, al sarampión, la vasculitis o la congelación.

Las manchas oscuras pueden ir acompañadas de una erupción cutánea con picazón. En algunos casos aparecen costras y en ocasiones aparece una hipersensibilidad a cualquier roce.

La mayor parte de estos síntomas parecen relacionados con las alteraciones que el virus provoca en los vasos sanguíneos.

Síntomas en el corazón

Médicos de Nueva York observaron signos de ataque cardíaco en un paciente de un hospital de Brooklyn. El paciente sufrió arritmias cardíacas y los médicos también encontraron una alta proporción de la proteína troponina en su sangre, dos signos característicos de infarto.

Sin embargo, las pruebas mostraron que el hombre no tuvo un ataque al corazón, sino que estaba infectado con el coronavirus. El paciente se recuperó después de doce días en el hospital.

El caso ocurrió poco después de un estudio realizado por investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston.

El doctor Mohammad Madjid, que dirigió el estudio, afirma que «el coronavirus puede afectar al músculo cardíaco incluso sin una enfermedad cardíaca previa, aunque en estos el riesgo es mayor».

Coronavirus y síntomas neurológicos

Los investigadores chinos llegaron pronto a la conclusión de que el coronavirus también afecta al sistema nervioso.

El neurólogo Ling Mao, de la Facultad de Medicina de Tongji en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong, y su equipo examinaron a 214 pacientes con coronavirus para ver si la infección del virus también afectaba el sistema nervioso. La conclusión fue que la frecuencia de problemas neurológicos aumentaba con la gravedad de la infección por coronavirus.

Los síntomas fueron mareos, dolores de cabeza y, sobre todo, falta de gusto y olfato, que se produce por una afectación de los nervios que comunican la nariz con el cerebro. Algunos pacientes (menos del 3%) llegaron a sufrir infartos cerebrales.

La pérdida del sentido del olfato y el gusto que muchos pacientes informaron antes de tener otros síntomas, ya hizo que los médicos sospecharan que el cerebro está involucrado en la infección.

Más adelante, médicos de todo el mundo también observaron en algunos pacientes síntomas de confusión y pérdida de memoria inmediata.

Al parece, todas las afectaciones neurológicas se pueden revertir y no dejan secuelas en la gran mayoría de pacientes.