Desde la antigüedad, los aceites naturales se han utilizado para combatir la sequedad, restaurar y proteger la piel de la manera más suave. Sin embargo, hay personas que no los usan porque piensan que pueden ser demasiado oleosos, que es lo que sí ocurre con los los aceites de origen mineral (derivados del petróleo).

Estos otros, que nada tienen que ver con los naturales o vegetales, crean una película sobre la piel ocluyéndola y evitando la correcta oxigenación.

Sin embargo, los aceites vegetales, como el Aceite Regenerador de Granada de Weleda, contienen ácidos grasos instaurados muy parecidos a los lípidos que hay en las capas de la piel, por lo que se integran bien en ella y la envuelven protegiéndola y aportándole todos los nutrientes que necesita sin dejar rastro.

¿Por qué no usas un aceite corporal natural?

Los aceites vegetales se obtienen de frutas, granos y semillas y, además de contener ácidos grasos insaturados, son ricos en valiosas vitaminas, minerales y nutrientes para la piel. Si todavía no te has atrevido a usarlos, seguramente se deba a que crees que algunos viejos mitos sobre su uso son ciertos.

  • Mito 1. Los aceites dejan mi piel grasa

Siempre nos han dicho que los aceites dejan la piel grasa, que tardan mucho en penetrar en la piel y que siempre dejan una “capita” de aceite dejándonos sensación de piel grasa. Sin embargo, esto solo ocurre si no utilizamos el aceite adecuado.

Los aceites vegetales son mucho más ligeros que los minerales y su absorción es mucho más rápida.

Los aceites minerales crean una capa oclusiva sobre la piel, no penetran al interior de la piel. Esta capa es la responsable de que nos sintamos con la piel grasa. Sin embargo, con los aceites vegetales, esto no pasa.

  • Mito 2. Los aceites manchan mi ropa

Otro de los miedos extendidos a la hora de utilizar aceites corporales es que después de aplicarlos, al vestirnos, los restos del aceite no absorbido por la piel puedan manchar la ropa.

Es cierto que al aplicar aceite debemos dar tiempo a que la piel lo absorba. Sin embargo, el tiempo de espera es mucho menor si recurres a un aceite vegetal. Además, si lo aplicas nada más salir de la ducha, enseguida se absorberá (porque los poros están más abiertos) y podrás vestirte sin miedo a manchar la ropa.

  • Mito 3. Los aceites tapan mis poros

Hay personas que piensan que, si usan aceite corporal, se tapan los poros y pueden aparecer granitos. No obstante, los aceites vegetales son muy ligeros y por esa razón no obstruyen los poros (como sí lo hacen las grandes moléculas de los aceites minerales derivados del petróleo).

De hecho, si tienes la piel grasa, utilizar aceites vegetales puede ayudarte a equilibrar el exceso de sebo, ya que muchas veces nuestra piel en realidad está generando grasa para defenderse de la pérdida de humedad.

Elige un buen aceite natural para obtener beneficios

Una buena opción de aceite corporal natural es el Aceite Regenerador de Granada de Weleda. Su rica composición de ácidos grasos esenciales y vitaminas de alto poder antioxidante y regenerador (ácido púnico, flavonoides y vitamina E) ayuda a tu piel de muchas formas:

  • Nutre en profundidad. El Aceite de Granada no solo da el aporte de nutrición que necesita la piel de forma diaria, sino que también aporta más intensidad de hidratación y previene los signos del envejecimiento. Es muy efectivo para las zonas especialmente secas, como piernas y manos.

Prueba a añadir unas gotas del aceite en tu crema de manos y nutre también tus uñas.

  • Es regenerador. Estos ingredientes ayudan en el proceso de regeneración de la piel aportando vitalidad, firmeza y luminosidad. La piel se vuelve más tersa, fuerte y lisa.
  • Embellece tu piel. La perfecta composición de ricos aceites corporales de este aceite mantienen la piel naturalmente bella.
  • Combate la sequedad y mejora la elasticidad. Con aceite antioxidante de semillas de granada bio, este aceite potencia la renovación celular y lucha contra la oxidación de la epidermis, aportándole firmeza y elasticidad.

Es un buen preparador de la depilación ya que, usado un par de días antes, hace la que la piel esté flexible y elástica.

  • Deja un agradable olor. Su aroma femenino y sensual basado en neroli, sándalo y davana, es una verdadera inspiración para los sentidos.

Aprovecha para darte un placentero masaje

Los aceites naturales corporales, como el Aceite Regenerador de Granada de Weleda, deben aplicarse a diario. Su uso regular nutre y protege la piel de los factores ambientales dañinos. De esta forma, tu piel se fortalece y adquiere una textura sedosa y lisa.

  • Al finalizar la ducha. Aplica el aceite sobre la piel húmeda y utilizando las palmas de las manos para masajear la piel delicadamente.
  • En círculos. Es recomendable masajear la piel con suaves movimientos circulares hasta su completa absorción.

¿Sabías que…?

Weleda también cuenta con una línea facial a base de granada con una alta concentración de antioxidantes que neutralizan los radicales libres y atenúan el envejecimiento de la piel.