La vista es el sentido más valorado para el 90% de los españoles. Sin embargo, no se suelen cuidar los ojos a conciencia para conservar su función. Existen hábitos y sencillos ejercicios que pueden alargar su buena salud y evitar afecciones comunes, como el ojo seco, las infecciones, las bolsas, la vista cansada…

Desobstruir la glándula lagrimal

La disfunción de las glándulas de meibomio –los puntitos del extremo interior del borde parpebral– es la principal causa del ojo seco, así como las costritas o suciedad que se acumula en las pestañas son causa de inflamación ocular
o conjuntivitis.

Esta rutina de higiene palpebral mejora y evita estos problemas:

  1. Aplicar calor sobre la superficie palpebral con un paño húmedo calentado en el microondas (40-45 oC) entre 5 y 10 minutos, para que la grasa que obstruye los conductos lagrimales se licue.
  2. Con algodón mojado en una solución salina (monodosis) a la que se echan unas gotas de champú para bebé, se frota los bordes inferior y superior del párpado, en la base de las pestañas, para desobstruirlos.
  3. Masajear el párpado, con una presión progresiva y de fuera adentro, a fin de exprimir las glándulas del interior.
  4. Lavar los ojos con un chorro de solución salina o con el lavado descrito a continuación.

Lavado ocular, una práctica saludable

El lavado de ojos puede convertirse en una forma sana de cuidar diariamente los ojos. Para ello, hay que adquirir una bañera ocular en la farmacia, abrir los ojos unos segundos dentro de la solución salina (monodosis) y parpadear un poco.

Luego se secan los ojos y se aprovecha para limpiar los párpados y la base de las pestañas. Se recomienda hacerlo por la mañana y en los momentos del día en que se sientan los ojos irritados. Así se limpia la superficie ocular
y se previenen la inflamación y el cansancio.

Patatas para eliminar las bolsas de los ojos

Si se forman bolsas bajo los ojos, se pone una patata rallada en dos gasas, se enfría en la nevera y se aplica sobre los párpados 10 o 15 minutos. Los ojos descansan y las bolsas desaparecen. El resto lo hará un sueño reparador.

Parpadear para descansar la vista en el trabajo

Descansa cada hora levantándote para ir al baño o beber algo. Si no puedes, simplemente cierra los ojos un rato y parpadea exageradamente un momento. Cada 15 minutos conviene, además, mirar por la ventana hacia un lugar lo más lejano posible.

La clave para que los ojos se cansen menos es realizar las tareas con el máximo de relajación.

Vigilar la iluminación

Evita la luz directa del sol o artificial y usa lámparas que den luz indirecta, con bombillas de calidad. El parpadeo de los fluorescentes fatiga la vista. Se aconseja usar fluorescentes de luz de día, con un sistema de incremento de frecuencia de parpadeo (como quicktronic de osram).

Una buena iluminación ha de ser más o menos homogénea, sin zonas muy luminosas junto a otras oscuras: eso obliga a los ojos a adaptarse continuamente.

Ajustar la pantalla

No ahorres en la pantalla y compra una buena aunque tenga que ser más pequeña. Sebe ser LCD, con una tasa de refresco alta, y ha de colocarse a una distancia mínima aproximada de tu brazo estirado, a la altura de los ojos.

Usa un brillo similar a la iluminación. Si la pantalla deslumbra cuando la miras por detrás es que está demasiado fuerte. en los portátiles baratos se suele sacrificar la calidad de pantalla y tarjeta gráfica. No convienen los de gama muy baja.

Al copiar texto o datos, cuanta menos distancia haya entre papel y pantalla, o entre libro y papel, mejor para evitar enfocar-desenfocar continuamente.

Aumentar la humedad

En las oficinas la sequedad del ambiente (por el aire acondicionado o la calefacción) es un problema importante para ojos, oídos y fosas nasales. Se puede compensar echándose agua al ir al baño o colirio de manzanilla o eufrasiacada 2 horas.

En casa, lo ideal es poner un humidificador, que evitará la sequedad ocular y reducirá el cansancio visual.