Por la boca hablamos y nos expresamos, comemos y degustamos, aspiramos y espiramos, mientras que labios y dientes prefiguran nuestra imagen externa en un primer contacto visual. Esmerarse en su cuidado es importante.

Pero la boca está expuesta a agresiones que pueden dar lugar a diversos problemas de salud, pasajeros o más o menos permanentes.  Cepillarse los dientes tras cada comida, limitar el consumo de azúcares, alcohol y tabaco, y seguir una dieta rica en calcio es necesario para asegurar la salud de la boca.

Por otro lado, ninguna planta medicinal puede sustituir la visita al dentista para la revisión preventiva, tratar una caries, extraer una muela dañada o proceder a una limpieza bucal, pero muchas pueden aliviar o solucionar problemas frecuentes como la halitosis, las infecciones por herpes y hongos, o las inflamaciones.

De hecho, algunas se usan en dentífricos comerciales, no solo de cosmética natural. La mirra, la caléndula, la equinácea, el hinojo, la lespedeza y el clavo son de las más eficaces, al igual que las plantas de la siguiente selección.