Las patatas son ese ingrediente que nunca falta en casa. Nos encantan las patatas fritas, cocidas, al vapor, asadas, gratinadas… cualquier cosa va estupenda con ellas. Pero no todas las patatas son iguales: algunas tienen más contenido de agua que de almidones y otras al revés; y las hay de piel clara, oscura, roja, amarilla o morada. Eso sí, todas ellas son
exquisitas si sabes cómo utilizarlas en cada caso.

  • Patata cerosa: Las patatas que tienen un alto contenido de agua y poco de almidón son las que quedan cerosas. Son las mejores para cocer, hacer al vapor y asar porque quedan firmes y jugosas. Suelen ser alargadas y de piel clara, blanca, amarilla, roja o morada. No se suelen usar para freír, porque no quedan tan bien como otras variedades, tienden a romperse y a dorarse demasiado rápido por su contenido en azúcares.
  • Patata ácida: Contiene menos almidones y es genial para freír. Las patatas fritas quedan súper crujientes por fuera y cremosas por dentro, tardan más en oscurecerse (contienen menos azúcares) y no quedan tan blanditas.
  • Patata harinosa: En general las patatas harinosas son todoterreno, tanto las patatas ácidas como desiree y monalisa, aunque esta última luce mucho como guarnición, especialmente si son patatas nuevas.
  • Patata nueva: Lo mejor de las patatas nuevas, de la variedad que sea, es que se hacen muy rápido al vapor, hervidas o al horno. Después si queremos podemos guardarlas para usarlas en otros platos o dorarlas a la sartén con una pizca de aceite. Así quedarán doraditas pero sin necesidad de freírlas.

Te damos cuatro recetas para disfrutarlas en casa.

4 recetas con patata

Pastel de patata

Ingredientes:

  • 1 kg de patatas
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de levadura nutricional (levadura de cerveza desamargada)
  • Perejil, tomillo, romero y pimienta negra al gusto
  • Una ½ cucharadita de sal

Preparación:

  1. Precalienta el horno a 200 ºC.
  2. Lava las patatas, pélalas y córtalas en lonchas muy finas (puedes usar una mandolina).
  3. Mézclalas con el aceite de oliva, levadura, especias y sal y ponlas en un molde para horno, procurando que quede homogéneo.
  4. Hornéalo a 200 ºC durante 30 minutos o hasta que todas las patatas estén bien hechas y la superficie ligeramente dorada.
  5. Sírvelo caliente.

Patatas rissolé

Ingredientes:

  • 1 kg de patatas
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • Pizca de pimienta blanca
  • Aproximadamente ¼ de cucharadita de sal

Preparación:

  1. Pela las patatas y córtalas en trozos de unos 4 cm de lado.
  2. Cuece las patatas en abundante agua unos 20 minutos, hasta que estén tiernas.
  3. Escúrrelas y deja que se enfríen.
  4. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto y saltea las patatas hasta que se doren.
  5. Espolvorea con la pimienta y la sal. Sírvelo caliente.

Croquetillas de patata

Ingredientes:

  • 750 g de patatas
  • 250 g de calabacín
  • ½ cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Aproximadamente 1 taza de pan rallado

Preparación:

  1. Lava las patatas y cuécelas con piel con abundante agua unos 25 minutos o hasta que estén tiernas.
  2. Mientras se hacen las patatas lava el calabacín y rállalo. Espolvorea con ¼ de cucharadita de sal, mézclalo y deja que repose hasta que se enfríen las patatas.
  3. Escurre las patatas y ponlas en agua fría para que se enfríen.
  4. Escurre el calabacín, que habrá soltado bastante agua.
  5. Machaca las patatas con un tenedor, añade el calabacín y mézclalo.
  6. Forma croquetas más bien pequeñas y pásalas por pan rallado.
  7. Puedes hacerlas fritas, a la sartén o al horno, lo justo para que se dore el empanado.

Ensalada de patata

Ingredientes:

  • 600 g de patatas nuevas pequeñitas
  • ½ repollo
  • 2 zanahorias
  • ½ cebolla morada
  • ½ taza de mayonesa vegetal o veganesa
  • Pizca de sal
  • Pimienta negra molida al gusto

Preparación:

  1. Lava las patatas y hazlas al vapor unos 20 minutos, hasta que estén tiernas.
  2. Mientras se hacen las patatas pica el repollo, lávalo y blanquéalo.
  3. Ralla las zanahorias y corta la cebolla en tiras.
  4. Enfría las patatas con agua fría y córtalas por la mitad.
  5. Ponlas en un bol grande junto con el repollo, zanahorias y cebolla y añade la mayonesa vegetal, pimienta y sal. Mézclalo bien.
  6. Sírvela fresquito. Puedes dejarlo en la nevera hasta el momento de servir.
  7. Si quieres que quede más suave, omite la cebolla y en su lugar ponle un poquito de cebollino fresco picado.