Irse a dormir tras hacer la digestión aporta múltiples beneficios, teniendo en cuenta que cenar ligero no significa irse a la cama con hambre. Pero igual o más importante para  favorecer la digestión a última hora es elegir bien qué comer por la noche.

En la cena no convienen: 

  • Alimentos pesados.
  • Comidas precocinadas.
  • Platos muy picantes.
  • Frituras, para evitar molestias estomacales.

Y si nos cuesta conciliar el sueño, hay que evitar las bebidas con cafeína o los postres con demasiado azúcar, ya que son estimulantes.

Alimentos que favorecen el sueño

Los alimentos con melatonina (la hormona que regula el sueño) o con triptófano (un aminoácido que ayuda a sintetizar la melatonina) facilitan nuestro descanso. Entre ellos, destacan cereales como el arroz, la avena, el mijo, la quinoa y, en general, las legumbres.

También el brócoli, coliflor, calabaza, setas y verduras de hoja verde, piña, aguacate, kiwi, ciruelas, cerezas, mango y plátano, aparte de su gran aporte nutricional, inducen al descanso. 

Una buena cena requiere organización

Si en la nevera y en la despensa solamente hay alimentos saludables, las comidas en casa siempre serán saludables. Una buena alimentación empieza por una planificación en la compra, y además puede ser muy útil para ganar tiempo en la cocina.

Adelanta alguna tarea cuando tengas tiempo (limpiar verduras, hervir cereales o legumbres, cocinar algún caldo o sopa…). Y puedes preparar conservas o cocinar más de la cuenta para congelar o utilizar otro día, o aprovechar restos para reinventar platos: saltear verduras sobrantes con algún cereal, picadas para elaborar una hamburguesa vegetal, legumbres como base de un paté…

Hay que tener en cuenta lo que el organismo necesita en cada estación y aprovechar lo que la naturaleza ofrece para consumir los alimentos en su mejor momento nutricional. Esto ayudará a nuestro proceso digestivo y nutrirá todas sus necesidades.

Guisos ligeros, caldos de hortalizas de raíz, cremas o cocciones al horno para los meses más fríos, y ensaladas, sopas frías, patés vegetales o dips y salteados cuando hace más calor.

Te damos cuatro recetas que te ayudan a hacer la digestión. Si quieres más, entra aquí