ALERTA: La industria petrolera sigue insistiendo en avanzar sobre el Mar Argentino. ¡Vamos a impedirlo!

© Gabriel Bulacio / Greenpeace

A pesar del constante rechazo de la población, el estado argentino y las empresas petroleras pretenden avanzar con el desarrollo de la industria offshore de hidrocarburos en el Mar Argentino.

El Mar Argentino es un sector del Océano Atlántico Sudoccidental que tiene una extensión de alrededor de un millón de kilómetros cuadrados. Allí ballenas, delfines, pingüinos y muchos otros animales que lo habitan están en peligro por la amenaza de una inminente actividad petrolera que incluye bombardeos sísmicos constantes que se utilizan para  localizar petróleo en el fondo marino.   

Ballena Franca Austral (Eubalaena australis) en la costa argentina.

Si la industria petrolera avanza también sería una verdadera condena para las comunidades costeras y sus medios de vida. Sería inevitable que derrames de petróleo lleguen a las playas afectando a los ecosistemas marinos, los paisajes y las economías de las ciudades. El turismo y la pesca, los deportes acuáticos son actividades que están íntimamente ligadas a la calidad del agua y las playas.

Este proyecto no beneficia a nadie más que a las corporaciones involucradas y sólo trae destrucción 

Equinor: el villano de los océanos

© Martín Katz / Greenpeace.

Quien pretende avanzar con proyectos petroleros en Argentina es el gigante petrolero estatal noruego Equinor. La empresa también tiene planes para el Mar de Barents (Océano Ártico), Bay du Nord en Canadá en medio de la crisis climática global. 

La preocupación es alta. Recientemente desde Greenpeace presentamos un informe que compila los incidentes y accidentes de Equinor (ex Statoil) , en su país de origen, Noruega y en Brasil, dónde opera desde hace una década: derrames de petróleo, escapes o fugas de hidrocarburos, fallas en el mantenimiento de instalaciones, etc.

La operación en el Mar Argentino sería especialmente peligrosa porque hay una superposición entre los bloques que Equinor planea explotar y los patrones de migración y zonas de alimentación de elefantes marinos, pingüinos y la Ballena Franca Austral, una especie icónica y protegida proclamada monumento nacional. 

Por ello, llevamos adelante una campaña hace más de 2 años condenando enérgicamente estos planes por medio de un reclamo internacional y acciones judiciales conjuntas (una medida cautelar) con organizaciones aliadas y comunidades que se verán afectadas.

Los primeros resultados de lucha para defender el Mar Argentino  

Marcha #Atlanticazo en Mar del Plata © Diego Izquierdo / Greenpeace.
Marcha #Atlanticazo en Mar del Plata © Diego Izquierdo / Greenpeace

Muchísimas personas y organizaciones dijeron BASTA tomando las calles dando nacimiento a lo que hoy llamamos el #Atlanticazo: se multiplicaron las manifestaciones y protestas públicas en Argentina y en otros países en contra de este proyecto.

Finalmente en febrero de este año habíamos logrado que la Justicia suspendiera preventivamente los permisos que el Ministerio de Ambiente de la Nación Argentina había dado a Equinor (en diciembre 2021) para realizar exploraciones sísmicas en el Mar Argentino.  De esta manera pudimos retrasar durante varios meses la actividad petrolera en el mar.

Organizaciones aliadas junto a Greenpeace y el barco Arctic Sunrise en Mar del Plata © Gabriel Bulacio / Greenpeace

Sin embargo, los defensores de la industria petrolera siguieron atacándonos con sus declaraciones y queriendo convencer a la gente de que la actividad petrolera traería (falsa) prosperidad a las comunidades.

Este mes de agosto el Ministerio de Ambiente de la Nación publicó una resolución en la que aprueba nuevamente la nueva Evaluación de Impacto Ambiental de la empresa Equinor para avanzar con sus proyectos offshore en el Mar Argentino.

¿Esto significa que la actividad petrolera de Equinor ya puede comenzar?

Aún no. Es importante aclarar que hasta tanto la Justicia Federal no levante la medida cautelar vigente, la actividad continúa suspendida.

Pero….

Esta resolución deja en evidencia los planes del gobierno argentino de seguir invirtiendo en combustibles fósiles, y por lo tanto, continuar profundizando la crisis climática con falsas promesas de desarrollo. Y tiene graves falencias de inconstitucionalidad con lo cual desde Greenpeace consideramos que debería ser anulada y, por eso, presentamos espontáneamente un escrito a la Justicia exigiendo que se anule la resolución 7/2022  y se mantenga vigente la medida cautelar que mantiene suspendida la actividad petrolera  

¿Por qué?

Porque esta resolución representa un atropello sobre nuestros derechos y sobre nuestro patrimonio natural: el Mar Argentino. No cumple con los preceptos del Acuerdo de Escazú que son;

.-participación pública

– transparencia

– acceso a la información por parte de la ciudadanía

Escazú es el primer tratado de derecho ambiental de América Latina y el Caribe, al cual Argentina adhirió por ley que rige a nivel nacional con nivel constitucional, de carácter vinculante.

Está destinado a promover y mejorar los derechos de todas las personas a acceder a la información ambiental, a la participación pública en las decisiones que los afectan, y a garantizar el acceso a la justicia ambiental.

¿Cómo seguimos con la campaña?

Marcha #Atlanticazo en Buenos Aires © Lucía Prieto / Greenpeace

El Ministerio de Ambiente está desoyendo las leyes que amparan nuestros derechos. La participación ciudadana es un derecho humano y una herramienta para la protección del ambiente. Es urgente que se cumplan los preceptos del Acuerdo de Escazú para que se garantice de manera genuina el derecho a la participación.

Nuestra campaña y la protesta pública continuarán, ya que la expansión de la extracción y producción de combustibles fósiles afecta al ambiente, agrava la crisis climática y representa una amenaza a los derechos humanos y los de las generaciones futuras

Seguiremos trabajando para que se respeten los derechos de la ciudadanía. Agotaremos todas las instancias hasta lograr el no definitivo a la exploración sísmica y a la explotación petrolera en el Mar Argentino.