Activistas protestan ante la sede de la ONU en Nueva York y denuncian “el estancamiento” del Tratado de Océanos

Activistas se manifestaron frente a la sede de Naciones Unidas en Nueva York para denunciar “el estancamiento” de las negociaciones de la ONU para un nuevo Tratado Global de los Océanos que, después de una semana, se encuentra en punto muerto “debido a la falta de voluntad política.

Nueva York, 19 de agosto de 2022  En su primera semana, las negociaciones de la ONU para un nuevo Tratado Global de los Océanos se están estancando debido a la falta de voluntad política. En respuesta, activistas marcharon por los océanos con Greenpeace USA en la ciudad de Nueva York fuera de las Naciones Unidas, con representantes de las comunidades de primera línea dirigiéndose a la multitud y pidiendo más urgencia para garantizar que se finalice un Tratado fuerte en 2022.

Las delegaciones perdieron horas discutiendo temas menores, reabriendo temas previamente resueltos o repitiendo viejas posiciones, mientras que algunas delegaciones del Norte Global se niegan a hacer concesiones para satisfacer las necesidades del Sur Global en temas clave relacionados con la equidad. Algunas delegaciones incluso continúan argumentando que el propósito principal de un área marina protegida no debe ser la conservación.

Shaama Sandooyea, una activista de Mauricio que habló en la manifestación, declara:

“En Mauricio, ya estamos sintiendo los impactos de la crisis oceánica. Las negociaciones no se están moviendo lo suficientemente rápido y necesitamos acción ahora. Los delegados no reconocen la urgencia de la situación y pasan horas debatiendo puntos menores que se cerraron hace décadas. Me están fallando a mí, a las comunidades de las islas y a las generaciones futuras”.

Saandooyea y otros representantes de Nigeria, México, Mauricio y Tailandia dieron discursos inspiradores a los manifestantes, compartiendo sus experiencias con la crisis del océano que ya está perjudicando a sus comunidades. La falta de compromiso ministerial de alto nivel en las negociaciones retrasan  el progreso, con la asistencia de solo una ministra a las conversaciones hasta ahora, la de Francia.

Anta Diouf, una procesadora de pescados de Senegal, delaró:

“Me entristece no poder participar en las negociaciones del Tratado Global de los Océanos porque mi visa no se procesó lo suficientemente rápido. Me hubiera gustado participar en esta reunión para traer la voz de las mujeres procesadoras de Senegal y decirles a los gobiernos la necesidad de proteger los trabajos de estas mujeres, pedir una mejor protección de los océanos y nuestro deseo de apoyar el proyecto de protección del 30% de los océanos del mundo.”

Pilar Marcos,  responsable de océanos de Greenpeace España y parte del equipo político de Greenpeace en Nueva York, declaró:

Los delegados se están comportando como si tuviéramos otra década para seguir discutiendo, pero no es así. El tiempo se acaba para nuestros océanos. Si no logramos un Tratado en 2022, será prácticamente imposible proteger el 30% de los océanos del mundo para 2030. Los científicos dicen que este es el mínimo absoluto necesario para proteger los océanos. Los gobiernos deben aumentar su ambición de concluir esta negociación enviando a sus ministros a la segunda semana de conversaciones para asegurar un Tratado ambicioso”.

El resultado de la reunión de dos semanas determinará el destino de los océanos para las próximas generaciones.. Un Tratado ambicioso allanaría el camino para que el 30 % de los océanos del mundo estén protegidos para 2030. Un Tratado débil, o ningún Tratado, haría que esto fuera prácticamente imposible.

Las oficinas de Greenpeace enviaron cartas a los gobiernos de todo el mundo, instándolos a enviar sus ministros de alto rango a la segunda semana de conversaciones.